El partido entre Independiente y Gremio empezó movido desde el principio y también complicado para el árbitro ecuatoriano Robby Zambrano, que se apoyó primero en su juez de línea para cobrar una falta de Emmanuel Gigliotti sobre Walter Kannemann y amonestar al delantero argentino pero luego revisó la jugada y le mostró la tarjeta roja.

Corrían 23 minutos del primer tiempo y Gremio ya ganaba 1-0 cuando Gigliotti y Kannemann corrieron en disputa la pelota y el jugador de Independiente hizo un movimiento ampuloso con su brazo que dejó al defensor tirado en el piso con elocuentes gestos de dolor.

Aunque en un primer momento, Zambrano le había sacado tarjeta amarilla a Gigliotti, luego de ser avisado y revisar la jugada a través del VAR, le mostró el camino a las duchas de manera correcta porque si hubo agresión, era la única sanción disciplinaria posible.