Se recomienda siempre a los árbitros estar lo más cerca posible de la jugada pero esa premisa le jugó una mala pasada al italiano Gianluca Rocchi, que recibió de manera involuntaria un pelotazo en la cara de Neymar que lo dejó mareado, al borde del nocaut.

El brasileño mostró pinceladas de su enorme jerarquía con distintos lujos aunque, a diferencia de Cristiano Ronaldo, no logró pesar en el resultado, que terminó 3-1 en favor del Real Madrid con dos goles del portugués.

Una vez consumada la derrota, se habló más de su posible partida del PSG para jugar a partir de 2019 en el Merengue y claro, del pelotazo que le pegó al árbitro que casi termina en nocaut.