Manchester City arrasa en la Premier League con números aplastantes que amenazan con batir todos los récords de triunfos y goles pero una gran parte de su éxito también se basa en su solidez defensiva para sacar adelante partidos donde los jugadores de mitad de cancha para adelante no están tan finos ya sea para el pase final o para la definición de la jugada.

En ese contexto, aparece la enorme figura de Nicolás Otamendi, visiblemente potenciado por la llegada y la confianza de Pep Guardiola, que lo convirtió en uno de los mejores centrales del mundo de la actualidad.

El defensor argentino fue clave en la victoria del Manchester City sobre el Newcastle, la 18ª consecutiva en la Premier League, con una salvada sobre la línea que vale tanto como un gol porque el arquero Ederson ya estaba vencido.